Rescate

Así como el Observatorio fue la construcción donde Mouat dio libertad a su ingenio y múltiples curiosidades, fue la propia historia de este relojero, astrónomo, bombero, y quizás cuantas cosas más que desconocemos, y su vivienda en el Cerro Cordillera, lo que unió a un grupo de personas tan diversas como sus actividades, en torno al estudio de su casa y su obra. Esta historia que nos une es a su vez nuestra historia, la de nuestro patrimonio, la de nuestra arquitectura decimonónica, del nacimiento de la ciudad de Valparaíso y de los principios de la astronomía en Chile, la que buscamos recuperar a través de esa misma curiosidad que movió a Mouat en su tiempo.
Por eso no es un detalle anecdótico que ya en el año 1963 Pablo Neruda y Sara Vial, al declararlo Monumento Histórico Nacional, buscaron proteger el Observatorio de un posible futuro al que lamentablemente se enfrentan gran parte de los edificios patrimoniales de este país. Esta declaratoria quizás ha servido para que la casa siga siendo un bien público y no privado, y probablemente ayudó a que no sucumbiera, ya que hay ciertas obligaciones y responsabilidades de los organismos encargados del patrimonio que aquí no se han visto ejercidas.
Dice en el artículo 54, de la ley 17.288, ya en el año 1969, que este inmueble ubicado en la ciudad de Valparaíso, calle Merlet 195, Cerro Cordillera, que sea destinado al funcionamiento del Museo del Mar, dependiente del Ministerio de Educación Pública, en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 10º de la Ley Nº 17.236, que se llevará a efecto como ley de la República. Esta ley, que favorese el ejercicio y difusión de las artes, publica lo siguiente en el diario oficial del 21 de noviembre de 1969;
Créase el Museo del mar, dependiente de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, que funcionará en el inmueble denominado “Casa de Lord Cochrane”, en Valparaíso. La Ley de Presupuesto de la Nación consultará los recursos para el funcionamiento de dicho Museo.
Así como nosotros, hubo otros que aportaron con su investigación anteriormente, como es el caso de las arquitectas Myriam Waisberg y Sonia Martínez, que, en 1969, con una convicción que ahora podemos reconocer en nuestro equipo, pusieron en evidencia el valor histórico de la casa y denunciaron ya en ese momento la precariedad en la que se encontraba y lo urgente que resultaba tomar cartas en el asunto para resguardar este tesoro patrimonial:
Para la historia de la arquitectura chilena, la casa de Juan Mouat, afortunadamente declarada Monumento Histórico Nacional, es una muestra del pasado porteño que reúne valores propios; por tal motivo, debe ser conservada, pero en un ámbito de dignidad. Para ello existen modernas técnicas especializadas en la materia, patrocinadas por diferentes escuelas de restauración de edificios de índole histórica, y que hoy aplican la mayoría de las naciones en resguardo de su patrimonio cultural.

Más de 40 años han pasado y todo sigue igual. La absoluta indolencia de autoridades relacionadas con la protección del patrimonio han hecho imposible el cumplimiento del articulo 54 de la Ley 17.288. Pero la casa de Juan Mouat sigue ahí, esperando poder contar dentro de otros 40 años más, parte de la historia de lo fuimos y de los que somos.

Equipo:

Gastón Fernandez, Abogado

Patricio Bustamante, Fotógrafo

Daniela Bustamante, Arquitecta

Elisa Gil, Arquitecta

Juan Guillermo Prado, Periodista

Juan Crocco, Ingeniero Agrónomo

Leopoldo Infante, Astrónomo

Julia Koppetsch, Museóloga y Gestora Cultural

Eduardo Ibar, Astrónomo

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